"El año pasado perdí a mi gato, Gattino. Era muy joven, de solo siete meses, apenas un adolescente. Lo más probable es que esté muerto; no lo sé".
Así comienza este libro íntimo y conmovedor. Durante un retiro de escritura en la Toscana, Mary Gaitskill rescata a un gatito de la calle —flaco, medio ciego— y se lo lleva a su casa en Estados Unidos, de donde desaparece a las pocas semanas sin dejar rastro.
A partir de entonces se desata una búsqueda desesperada, casi irracional: pega carteles, arma trampas, interroga a cada vecino, consulta vidente tras vidente, deja ropa sudada en el campo, traza un sendero de excrementos sobre la nieve. Nada funciona y, pese a ello, la exploración frenética no se detiene: el dolor se desplaza hacia un territorio interior. Recuerda la muerte lenta de su padre, y su vínculo complejo con dos niños, César y Natalia, a los que nunca sabe cómo ayudar.
Gaitskill indaga con maestría en la naturaleza del amor y la pérdida sin un gramo de sentimentalismo ni ninguna voluntad de aleccionar. Tiene un ojo prodigioso para capturar el detalle revelador, y una precisión quirúrgica en sus observaciones. Su estilo resulta tan vívido e intenso que el lector no puede sino sentir su mismo desconsuelo.
El gato perdido demuestra cómo de la ausencia puede emerger una forma inesperada de conocimiento.
"La narradora más feroz del actual panorama norteamericano. Escribe como los dioses para que disfruten los demonios".
RODRIGO FRESÁN
Mary Gaitskill nació en Lexington, Kentucky, en 1954. A los 16 años se escapó de la clínica psiquiátrica donde sus padres la habían internado. Para ganarse la vida vendió flores en las calles de San Francisco y trabajó como stripper en un club de Nueva York. Se licenció en la Universidad de Michigan donde obtuvo el Hopwood Award por su colección de relatos The Woman Who Knew Judo and Other Stories.
En 1988 publicó Mal comportamiento, que revolucionó la narrativa de los Estados Unidos al retratar sin velos el deseo, el poder y la sexualidad femenina: uno de sus cuentos fue llevado más tarde al cine por Steven Shainberg —el film de culto La secretaria—, con Maggie Gyllenhaal y James Spader en los papeles protagónicos.
En 1998 fue nominada al premio PEN/Faulkner por los relatos reunidos en Because They Wanted To. En 2005, su novela Veronica fue finalista del National Book Award y del National Book Critics Circle Award. Ha recibido la beca Guggenheim, la Cullman de la New York Public Library y el Arts and Letters Award de la Academia Americana de Artes y Letras. En 2020 publicó Esto es placer, una novela sobre el #MeToo.
Vive en el valle del Hudson, Nueva York, con su marido, el escritor Peter Trachtenberg.
El gato perdido de Mary Gaitskill
"El año pasado perdí a mi gato, Gattino. Era muy joven, de solo siete meses, apenas un adolescente. Lo más probable es que esté muerto; no lo sé".
Así comienza este libro íntimo y conmovedor. Durante un retiro de escritura en la Toscana, Mary Gaitskill rescata a un gatito de la calle —flaco, medio ciego— y se lo lleva a su casa en Estados Unidos, de donde desaparece a las pocas semanas sin dejar rastro.
A partir de entonces se desata una búsqueda desesperada, casi irracional: pega carteles, arma trampas, interroga a cada vecino, consulta vidente tras vidente, deja ropa sudada en el campo, traza un sendero de excrementos sobre la nieve. Nada funciona y, pese a ello, la exploración frenética no se detiene: el dolor se desplaza hacia un territorio interior. Recuerda la muerte lenta de su padre, y su vínculo complejo con dos niños, César y Natalia, a los que nunca sabe cómo ayudar.
Gaitskill indaga con maestría en la naturaleza del amor y la pérdida sin un gramo de sentimentalismo ni ninguna voluntad de aleccionar. Tiene un ojo prodigioso para capturar el detalle revelador, y una precisión quirúrgica en sus observaciones. Su estilo resulta tan vívido e intenso que el lector no puede sino sentir su mismo desconsuelo.
El gato perdido demuestra cómo de la ausencia puede emerger una forma inesperada de conocimiento.
"La narradora más feroz del actual panorama norteamericano. Escribe como los dioses para que disfruten los demonios".
RODRIGO FRESÁN
Mary Gaitskill nació en Lexington, Kentucky, en 1954. A los 16 años se escapó de la clínica psiquiátrica donde sus padres la habían internado. Para ganarse la vida vendió flores en las calles de San Francisco y trabajó como stripper en un club de Nueva York. Se licenció en la Universidad de Michigan donde obtuvo el Hopwood Award por su colección de relatos The Woman Who Knew Judo and Other Stories.
En 1988 publicó Mal comportamiento, que revolucionó la narrativa de los Estados Unidos al retratar sin velos el deseo, el poder y la sexualidad femenina: uno de sus cuentos fue llevado más tarde al cine por Steven Shainberg —el film de culto La secretaria—, con Maggie Gyllenhaal y James Spader en los papeles protagónicos.
En 1998 fue nominada al premio PEN/Faulkner por los relatos reunidos en Because They Wanted To. En 2005, su novela Veronica fue finalista del National Book Award y del National Book Critics Circle Award. Ha recibido la beca Guggenheim, la Cullman de la New York Public Library y el Arts and Letters Award de la Academia Americana de Artes y Letras. En 2020 publicó Esto es placer, una novela sobre el #MeToo.
Vive en el valle del Hudson, Nueva York, con su marido, el escritor Peter Trachtenberg.
Productos similares
| 1 cuota de $26.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $26.000 |

